11/12/2009

Sant Joan Les Fonts. Entre agua y lava


En nuestro paseo por la ciudad de Sant Joan les Fonts un paisano del lugar, Pedro Roca, nos mostró las Cingles de Fontfreda, una superposición de Coladas de lava en un paraje de gran belleza que discurre paralelo al río. Este municipio pertenece a la zona volcánica de la Garrotxa, al noreste de Cataluña en Girona. Una zona de interés geológico y botánico de gran valor y una de las mejores conservadas de Europa.




Las Colades

Paisaje de la ruta de les Cingles de Fontfreda

Tuvimos la oportunidad de ver también el Monasterio románico de Sant Joan les Fonts, que alberga un museo con piezas importantes del siglo XII, una pila bautismal de inmersión con motivos ornamentales y capiteles interesantes y una réplica de la "Majestad de Sant Joan" policromada.



Monasterio benedictino de Sant Joan les Fonts



Pila bautismal del Monasterio de Sant Joan


Frente a la calle de la Magdalena, el puente medieval sobre el río Fluviá era una zona de paso que unía la ruta de la costa con el interior. Sobre una colina cercana al puente la gigantesca iglesia parroquial de Sant Joan, de estilo neogótico, domina el conjunto.


Puente Medieval sobre el río Fluviá

Iglesia parroquial de Sant Joan

Santa Eulalia de Begudá

Santa Eulalia de Begudá



En la población de Begudá, perteneciente al municipio de Sant Joan les Fonts en la comarca de la Garrotxa, la pequeña iglesia del Siglo XII dedicada a Santa Eulalia destaca por su torre, añadida con posterioridad, como si se asomara sobre las casas señoriales. Esta localidad era hasta hace cincuenta años el punto más importante del municipio.

Puente Medieval de Cossei


El buen tiempo, nos permitió también adentrarnos en una pequeña ruta medieval que nace frente a la iglesia, abrigada por parajes hermosos, llenos de colorido y contrastes, que nos condujeron a un pequeño puente, el de Cossei del siglo XII. Sobre nuestras cabezas un globo aerostático viajaba con el viento, aprovechando el día espectacular y las vistas.

Ruta medieval de Begudá






30/11/2009

Puerta Sagrada 2010


El Camino, poderoso arquetipo Espiritual.
Que alinea al Caminante con la energia de Venus en su corazon y lo dirige hacia su identidad Solar integradora.
Que guarda la tradicion antigua de su Identidad Esencial, como el mas bello tesoro.
Que al "Caminar" activa su energia electromagnetica y la alinea con el "eje del mundo" para activar toda la información de su recuerdo.
El Camino, el cual está trazado en la tierra como un reflejo de la Vía Láctea y que ha sido recorrido desde hace tanto tiempo por diferentes pueblos y culturas como una Ruta Sagrada que les conducía hacia el Oeste, al final de la tierra, al lugar donde muere el sol para renacer al nuevo día.

El lugar que marcaba el límite entre la tierra de los vivos y de los muertos. El lugar donde se daba la Sagrada Alquimia de la unión de los opuestos, como una eterna ofrenda al misterio de la vida y de la muerte.
El Gran activador de nuestro despertar.

Marga

22/11/2009

Besalú



Un viaje en el tiempo

El puente románico sobre el río Fluviá construido en los siglos XI y XII nos conduce a la villa condal de Besalú. Recorrer sus empedradas calles, sus vetustos rincones nos traslada a otro tiempo; un viaje al pasado Medieval que aún perfuma los espacios.






En la plaza Mayor una banda toca la Sardana y su música nos acompaña en nuestro recorrido por la ciudad. La iglesia de San Vicente, el Hospital de Sant Juliá, el portal de la Força que daba acceso al viejo poblado visigodo, la casa de la Curia del siglo XV, la Forat de Mezuza del XIII.



Plaza Mayor con banda de Música


Hospital de Sant Juliá
Antes de marcharnos, tomamos una taza de chocolate en una pequeña cafetería cercana a la plaza de Sant Pere. Ya estaba oscureciendo y con el regusto del chocolate aún en la garganta, pudimos contemplar la Ciudad entre penumbras, las luces indirectas de sus calles cargadas de encanto y hasta una curiosa pared en la que habían colocado dos sillas que parecían querer trepar hasta la ventana. En aquellas calles estrellas, tan sólo iluminadas por la tenue luz de las perezosas farolas nos pareció que en cualquier momento nos cruzaríamos con algún personaje del pasado.




Claustro de la catedral de Barcelona




Trece Ocas

Accedemos al Claustro por la puerta exterior de Santa Eulalia. Su centro separado de los visitantes por un camino de rejas, muestra un lugar con un pequeño estanque y multitud de plantas. En su centro habitan trece ocas, guardianas del lugar. Por su actitud despreocupada y tranquila, parecen estar muy acostumbradas a los humanos y se acercan sin pudor a nosotros, esperando ser alimentadas de pan o galletas. Una de ellas da la voz cantante y todas empiezan a graznar a coro como si actuasen frente a todos aquellos curiosos que las miran detrás de los barrotes. Al parecer son trece pues su número perdura como recuerdo de los años de martirio sufridos por Santa Eulalia durante la persecución de Diocleciano (principios del siglo IV).


Claustro de la Catedral de Barcelona

A la derecha de la catedral están los restos del acueducto y la puerta de la muralla romana, el acceso a la ciudad que se realizaba desde una de las calles laterales, el decumanus.


Puerta y muralla romana

Muy cerca, en la calle Marlet, encontramos la Sinagoga Mayor de Barcelona cuyo pasado se remonta a la época romana; sus reformas posteriores son del siglo XIII y XVII; se conserva un documento por el que Jaime I autoriza a reparar y elevar la altura de la Sinagoga el 24 de marzo de 1267. Actualmente se celebran en ella ceremonias judías y es museo y tienda para todo aquel que quiera visitarla.



Sinagoga Mayor de Barcelona

Figueres


Iglesia de Sant Pere

Una ciudad de contrastes

Figueres, ciudad natal de Salvador Dalí, muestra entre el surrealismo y la historia más antigua, un lugar lleno de contrastes. En ella encontramos el teatro-museo Dalí inaugurado en 1974 y construido sobre las ruinas del antiguo teatro de Figueres, el Castillo de Sant Ferran, fortificación del siglo XVII, la Rambla, las plazas públicas y la iglesia de Sant Pere que al parecer se asienta sobre los restos de una primitiva iglesia paleocristiana. Durante la guerra civil este templo fue incendiado perdiéndose partes relevantes de su estructura. Entre 1941 y 1948 se llevaron a cabo labores de reconstrucción consiguiendo una unificación del conjunto monumental.

Castillo de San salvador de Verdera



Tocando el cielo

El ascenso hacia el Castillo de San Salvador nos ofrece una espectacular visión global de la Verdera y del Monasterio.
A pesar del cansancio y de lo que parece un camino elevado sin final, la recompensa merece la pena. El viento nos hace sentir como aves que tras planear sobre los vientos se paran en el lugar más elevado para contemplar el mundo a sus pies, a 630 m de altitud. Del Castillo ahora en ruinas, aún quedan las murallas y la base de la torre de defensa del extremo norte. Cuando descendemos, una parte de mí sigue prendida del viento, y aún, si cierro los ojos puedo sentir el vértigo de la cumbre y me parece mirar el mundo desde el cielo.


Castillo de Sant Salvador


Vistas desde el Castillo de Sant Salvador

Monasterio de Sant Pere de Rodes



Monasterio de Sant Pere de Rodes (Parque Natural del Cap de Creus)

Un lugar de peregrinación en la montaña

Desde el sendero que conduce hacia el Monasterio de Sant Pere de Rodes los sentidos se agudizan. La mirada atesora los contrastes en la memoria. El musgo sobre las rocas, las lenguas de mar que lamen la costa, el olor de la vegetación recién humedecida por la lluvia.
El Monasterio reposa sobre la Verdera, abrazado a la montaña. A través de sus muros es capaz de tocar el cielo, que se dibuja cambiante tras los ventanales que traspasan la piedra. A sus pies, el hospital de peregrinos del siglo XI es la pista que indica la peregrinación por esas tierras, impulsada por las reliquias que custodiaba el Monasterio de Sant Pere: la cabeza y el brazo derecho de San Pedro Apóstol.





Parque Natural del Cap de Creus



Hospital de Peregrinos


La antigüedad de este Monasterio benedictino se sitúa en el siglo VI, pero es en el siglo X cuando alcanza su momento de esplendor máximo, considerado centro de poder espiritual, político y económico. En el siglo XIV comienza su declive debido a conflictos bélicos, epidemias y crisis de la orden benedictina que dirigian el Monasterio.



Interior del Monasterio de Sant Pere de Rodes



Claustro del Monasterio de Sant Pere de Rodes


Aún hoy impresionan sus contornos altivos sobre los paisajes del parque natural del Cap de Creus.
En su vientre de piedra, bajo las columnas y arcos la penumbra te devuelve el sabor de su historia, y recorro como antaño hicieran los peregrinos la girola que rodea el presbiterio, contagiada por el silencio y la oración de los que un día deambularon por esos muros.





Vista del Monasterio desde el Camino de subida a Sant Salvador

21/11/2009

Iglesia de Santa Helena de Rodes

Santa Helena de Rodes

Centinela de Rodes

La iglesia de Santa Helena, conocida como de Santa Creu es un construcción prerrománica del siglo IX, centinela de los restos del antiguo pueblo de Santa Creu de Rodes, de sus calles y de los dos portales de la muralla defensiva que rodeaban la villa de origen altomedieval.

La población fue abandonada en el siglo XVI, debido probablemente a los ataques de piratas.


Restos del pueblo de Santa Creu de Rodes

Parque natural del Cap de Creus


Cap de Creus

Entre el cielo y el mar

El cielo parece una continuación del mar. Sólo las peñas con sus perfiles caprichosos y quebrados delimitan los espacios. El sol se detiene un momento sobre el litoral regalándonos un camino de luz sobre las rocas; mientras el agua, escultor afanado, moldea la costa…



Portllgat

Un espectáculo de paisajes que han sido protegidos por su belleza y diversidad. 13.843 hectáreas de parque marítimo terrestre que engloba los municipios de Cadaqués, El Port de la Selva, La selva de Mar, Llança, Vilajuïga, Pau, Palau-saverdera y Roses reunidos en el Alt Empordá.

El viento condiciona una vegetación peculiar convirtiendo el terreno en una inmensa viña cobijada por muros de piedra.
Águilas, búhos, olivos, fresnos, avellanos, caminos y luz…


Faro Cap de Creus

20/11/2009

Abrazar la piedra sagrada del parteluz


Una antigua tradición está en peligro de desaparecer, el peregrino a Compostela desea posar su mano derecha en la columna del parteluz del Pórtico de la Gloria. A la altura de la mano y en el mismo fuste hay cinco pequeñas cavidades, gastadas por los miles de peregrinos que creen que colocando allí los cinco dedos de la mano derecha mientras oran, pueden obtener las gracias que pedían.

La tradición nos dice que el peregrino cansado de su viaje apoyaba allí su mano para descansar mientras oraba. Este pilar descansa encima del dorso de una figura barbuda acostada sobre el pecho y cuyos brazos los apoya sobre los lomos de dos leones.

Este antiguo gesto de los peregrinos está prohibido en la actualidad. Un gesto que viene de muy antiguo, y aunque se cree que el desgaste de la columna viene de tantas manos que han pasado por allí, las marcas estaban ya prefiguradas en la piedra, de modo que los peregrinos ponían la mano en algo que percibían como una huella que les espera.
Todo indica que se trata de un gesto preparado ya desde la construcción del Pórtico, para que, al hacerlo el peregrino, indique: Yo quiero pertenecer al pueblo de Dios, yo me apoyo en el árbol de Jesé».
Al igual que en los siglos antiguos, el peregrino solicita de este modo el acceso a la felicidad (sabiduría), posando su mano sobre el “Axis Mundi” el Eje del Mundo.

El peregrino anhela entrar en la ciudad celeste, transitar de peregrino a ciudadano, el fin de su viaje al extremo occidente.

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07/11/2009

Diosa de la fertilidad y la fortuna


El culto a Isis, diosa de la fertilidad y la fortuna, fue principal en los núcleos urbanos de la Callaecia. En las capitales de los tres conventos, de marcado carácter agropecuario, esta diosa garantizaba buenas cosechas y fertilidad a sus devotos.


Podemos decir con seguridad, que Isis ocupaba un lugar principal en el culto religioso de los habitantes de los conventos del N.O.

La imagen de Isis-Madre sigue un patrón predeterminado desde Egipto hasta la época romana. Son figuras de mujer, de tamaño natural, en piedra policromada, con grandes ojos, que tienen a su hijo Horus en brazos y al que le presentan un pecho desnudo en acción de amamantar.